ROSA FINA 2025: FLAMENCO, MEMORIA Y EMOCIÓN

Acaire colabora en la coordinación de la producción y llevando la comunicación

Actuación de Fandila en Casares (VIII Festival Flamenco Rosa Fina de Casares)

la octava edición del Festival Flamenco Rosa Fina de Casares, en la que Acaire participa en la producción en colaboración con la asociación Cultural Rosa Fina, volvió a demostrar que esta cita es mucho más que un encuentro musical: es un espacio de memoria, creación, participación popular y compromiso.

El preludio del festival estuvo dedicado a la singular forma de tocar la guitarra de Potajito de Casares, con una mesa redonda encabezada por el musicólogo Julio Guillén Navarro. La jornada terminó en la plaza de España con un fandango espontáneo que devolvió al pueblo el espíritu festivo de otros tiempos.

Durante el festival, el artista Patricio Hidalgo pintó en directo una obra inspirada en la antigua fiesta del fandango, destinada a ser subastada a beneficio de la asociación casareña Mol Beh Taa y su proyecto educativo en Gambia.

Homenaje al cantaor Diego Reyes (VIII Festival Flamenco Rosa Fina de Casares)

Un festival con espacio para las músicas andaluzas

La primera noche de conciertos reunió compromiso y músicas de raíz. Tras una declaración de apoyo al pueblo de Gaza, Fandila ofreció una actuación llena de energía, fusionando música popular andaluza, sonidos magrebíes y experimentación contemporánea. Después, Javier Ruibal emocionó al público con un concierto marcado por la poesía, el Mediterráneo y el compromiso, junto a Javi Ruibal, José Recacha y la bailarina Ana Zaeeda.
El festival también mantuvo su dimensión social con el taller de musicoterapia impartido por Virginia Moreno en colaboración con la asociación Botika, una experiencia que volvió a mostrar el poder de la música como activadora de emociones.
Por razones de privacidad YouTube necesita tu permiso para cargarse. Para más detalles, por favor consulta nuestra Política de privacidad.

La noche flamenca: homenaje a Diego Reyes

El broche final llegó con el homenaje al cantaor casareño Diego Reyes, dirigido por Miguel Ortega y Rocío Bazán, con Manuel Herrera padre e hijo a la guitarra y Paula Comitre al baile. Una noche de gran altura artística y profunda emoción en la que Casares reconoció a uno de sus grandes aficionados al flamenco.

Rosa Fina 2025 cerró así una edición fiel a su identidad: flamenco como patrimonio vivo, creación compartida, memoria popular y celebración colectiva.

Por razones de privacidad YouTube necesita tu permiso para cargarse. Para más detalles, por favor consulta nuestra Política de privacidad.